Ella
Es ella ¿Quién más podría ser? Quién mas podría caminar de esa manera, haciéndome creer que mi vida depende de cada zancada que ella da hacia mi. Nadie más puede llevar ese vestido celeste que cae como la noche sobre su piel morena opacando las flores que lo estampan. Es ella, no cabe duda, ella la que me deslumbra con cada palabra, la que me mata con cada mirada y luego con un beso me vuelve a la vida. No obstante hoy logro controlarme y no corro hacia a ella, no fue así siempre, no fue así en el pasado cuando callábamos por el solo gusto de vivir lo nuestro en silencio, sin contaminarlo decíamos. Cuando huíamos de todos menos del amor, cuando nos lanzábamos al agua vestidos de nuestros sueños, en el pasado cuando el peso de la conciencia no bastó y nos besamos hasta en la Iglesia, esa misma que tu crees tan sagrada y a la que no he entrado mas de media docena de veces. ¡el pasado¡ Pero como dice el poeta: “que importa que mi amor no pudiera guardarla… yo la quise y, a veces, ella también me quiso”
Es ella, se arregla el pelo que esquiva al viento moviéndose sobre sus hombros. Mi orgullo me impide quererla, pero el recuerdo me impide odiarla. Que importa si no es mía, si es de otro o de nadie. Sólo importa el hecho de que, durante un tiempo que aún yo recuerdo, todo se paralizó y el continum tiempo-espacio no existió para lo dos, que compartimos el mismo vagón en nuestro viaje por la vida, sólo importa que por un tiempo fuimos tu y yo.
Ahora todo ha cambiado. Tú dices amar a aquel que amabas antes yo, por mi parte, he querido a varias, pero he amado a pocas. Sin embargo hoy, en esta esquina de nuestras vidas en que nos encontramos frente a frente, tu pareces no verme como si fuéramos desconocidos, pienso que quizá sólo finges y, en el fondo, como yo también estas recordando todo ese tiempo que invertimos mirándonos, inventándonos, descubriéndonos.
Es ella y yo la miro como si fuera la primera vez, pero no lo es y no la quiero como entonces. El amor tiene mucho que ver con el tiempo. Yo amaba a la que era antes y ese de antes era otro yo. Por ahora atesoro esos recuerdos que pronto se cubrirán con otros.
Es ella o al menos lo fue. Aquella que se llevó un pedazo de mi y me dejo mil pedacitos de ella. Pero como todo en la vida rueda, el amor es un lápiz y el tiempo un borrador, detrás de toda gran historia de amor, la nada acecha. (Adivina cuanto hay de verdad en esta historia)

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kjasdjk
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