14 agosto 2007

Ayer fui mas feliz (ficcion ah)

Es jueves es junio y aunque no llueve si hace frío.
Despierto un poco agitado y con la boca seca y con un sabor agrio… ahora entiendo al “Rolo”, un compañero de curso que tuve hace unos años el que debido a sus serios problemas de insomnio que los somníferos no calmaban debía tomar unos tranquilizantes que los hacían dormir pro también lo hacían amanecer con una acidez y una resequedad en la boca que lo llevaban a ingerir litros de agua que lo sacaban al baño en mitad de la clase… algo así debe haber sido lo que sentía, pero me desentiendo de ello y me levanto rápido…ya son las 11 de la mañana , no suelo dormir tanto y pienso: “hoy es el día”.
Me ducho, me afeito y me peino. Bajo a tomar una taza de café. Al bajar las escaleras veo a mis compañeros de casa que con cara de asombro me preguntan si estoy bien..que me siento bien.. a lo que respondo con un seco:

- Como me veo no más. Es lo que hay.
-
Dicen algo mas a lo que no pongo atención, de seguro quieren molestarme por lo mucho que me he arreglado para salir esta mañana. Pero no hago caso de ello y me tomo una tasa de café con tres de azúcar para borrar el sabor amargo de la boca y pienso: “hoy será el gran día”. Si, hoy se lo diré. Le diré que me gusta, que la quiero y que la extraño cada momento que no esta. Ya ha pasado muco tiempo desde ese día soleado de marzo hace tres años en que nos conocimos. Ambos éramos “mechones”. Yo descansaba y tomaba una bebida sentado en las escaleras. Me di vuelta y ahí estaba…pensé que había muerto e ido al cielo. La mire a los ojos sin ánimo de buscar nada sólo por inercia. Ella cargaba un montón de cosas bajando las escaleras…varios libros, un bolso al que trataba de meter su chaleco.. este se resistía… También me miró y de pronto un estruendo…sus libros habían caído. Casi volé para ayudarla, eran muchos libros y una carpeta verde que me abrió la puerta a su vida:

Camila Ormeño… Pedagogía en Castellano y Comunicación.

Así decía el certificado que salio de esa carpeta. Sonaba bien su nombre. Así que con fuerzas de no se donde le dije:

- Camila,¿si no te molesta te puedo cargar los libros a donde quieras?
- Que eres leso, me dijo y me sonrió.

Desde ese día no dejo de verla a diario, para saber que estoy vivo. Pero jamás nos hemos dicho nada acerca de lo que sentimos el uno pro el otro, a pesar de que lo sabemos y se nota.. al mirarnos… al hablarnos… al tocarnos. Ah y por fin hoy será el gran día.

Me abrigo y tomo la primera micro que encuentro. Subo, pago y me siento. El chofer lleva puesta la radio donde las noticias, que suelen ser malas, hoy también lo son:
“tres tipos murieron anoche en un accidente de auto”

Pienso : Menos mal no tengo auto. Prefiero prender mi personal y buscar una radio mejor…mientras pasan las malas noticias. Viajo escuchando un especial de los enanitos verdes:
/ Hoy es mi primer día sin verte/ hoy es mi primer día sin ti./

Llego al centro pensando en Camila en sus ojos café, su pelo largo y su sonrisa que será lo primero que vea y escuche una vez que diga lo que debo decir pus siempre se ríe cuando esta nerviosa y me dirá, como de costumbre:
- Que eres lesito.

Decidí bajarme en el centro. Compro dos rosas una roja y una blanca. La blanca es por si me de miedo y no le diga nada. La roja es para dársela cuando la bese una vez que todo salga a la luz. Mientras envuelven las rosas me distraigo viendo los diarios que ofrecen en el local, al parecer el accidente que relataban en la radio no fue nada simple y el diario se festina vendiendo una portada horrorosa del accidente… sin fijarse que ahí hay tres personas muertas, que también tienen familia. En eso estoy cuando suena el teléfono. Mi madre. Me pregunta si estoy bien y si me compre y me tome lo que me dijo. No recuerdo a que se refiere así que respondo que si yen eso el teléfono se corta. Pienso que la llamare mas tarde ahora tengo algo que hacer.

Salgo a la calle y tomo un colectivo. Empiezo a ponerme nervioso. Se vienen las preguntas ¿Qué diré? ¿Cómo lo diré? ¿estará en casa?. Y priorizo las respuestas pues las primeras preguntas no las contestare, siempre que invento un discurso la veo y se me olvida todo así que solo diré lo que se me venga a la mente. Me preocupa en serio el hecho de si estar en casa. Ahora que recuerdo sus primos venían de Valdivia a verla…espero que este en casa pues no se si tendré otro día de valentía como este.

En fin, acá estoy frente a su casa. Toco la puerta y sale la tía Paula con una cara de lo mas rara, M mira sorprendida, casi enojada:

-¿Qué haces aquí? -Me pregunta alterada- Llamare a tus amigos otra ves para que te lleven. Me amenaza, pero yo no entiendo nada. La retengo del brazo cuando intenta entrarse.

- Vengo a ver a la Camila le explico- como si pudiera venir yo a otra cosa.- Le pido que la llame.
- ELLA ya no esta, te lo dije anoche, acaso no entiendes nuestra situación…me grita casi llorando. Es mejor te vayas..no nos hagas esto.

Me enojo con ella..con todos, de pronto me veo convertido en alguien que desconozco.

- Usted sabe donde esta- le grito mientras estrello las rosas en su ventana- ¿Por qué me hacen esto? ¿Por qué la alejan si yo la quiero?

Y acá estoy ahora sin entender nada, sentado en la vereda. Espero que alguien me explique que pasa. Mientras tanto, tomo un colectivo..me subo y me siento delante, algo me dice el chofer no lo pesco porque lleva la radio puesta y ,por fin, comprendo todo ...ahora se que pasa y me lo explica el noticiario de la Una :

“Tres jóvenes mueres en un violento choque ocurrido a las 22.30 horas de ayer miércoles…entre ellos las estudiante de pedagogía…Camila Ormeño…..”

Ya no hago mas preguntas, todos se equivocan: el diario, la radio..en ese accidente morimos cuatro..

/Hoy me he levantado con el pie contrario/ demasiada sangre en el Telediario./