Querer siempre implica algún grado de problema. Querer sin ser querido. Ser querido y no corresponder. No querer lo suficiente o querer más de lo aconsejable. Por ello a veces tendemos a rehuir el sentimiento más noble que podemos tener. El sentimiento de entregar una parte de tu confianza a alguien más. ¿Qué nos detiene? La duda, esa tan amiga de la ciencia es, a la vista de los sentimientos, el principal escollo. Siento lo que creó que siento. Es tan fuerte, es suficiente, es real o es una idea que me puse el el inconsciente, es una necesidad...dudas. Pero al final... el sentimiento exige aplicarle a la desconfianza una cuota de confianza. Confiar y no pedir a cambio más que la posibilidad de conocer y así, mediante la dialéctica del conocimiento, poder verificar si lo que hacemos esta bien..y yo creo, personalmente, que cualquier acción que nos lleve a explorar lo que uno puede llegar a sentir...es una buena acción. La consecuencias con otra cosa.
Saludos a quienes leen, a quienes les cuento, a quienes les converso, a quienes escucho, a quienes quiero...que por esas cosas de la vida suelen coincidir. Besos y abrazos según corresponda. Hasta pronto.
Saludos a quienes leen, a quienes les cuento, a quienes les converso, a quienes escucho, a quienes quiero...que por esas cosas de la vida suelen coincidir. Besos y abrazos según corresponda. Hasta pronto.
