Y asi fue....
Uno siempre espera empezar el año con el pie derecho. En mi caso siempre me ha tocado quejarme. Menos esta vez.
Hace un tiempo hablaba con unos amigos, todos solteros, y tratabamos, cada uno en su estilo, de aclarar que es lo que buscaba y porque no lo habia encontrado. Me tocó a mi y dije, aunque no recuerdo las palabras exactas, pero algo parecido a: busco una mujer sincera, que sea divertida e interesante y con la cual me sienta comodo y sienta que ella se siente comoda conmigo. Preguntaron ¿Por qué aún no la encuentro? Quizá- dije yo- la encontre, pero la he dejado pasar porque no me he sentido preparado, por miedo, por los " no sé" que son sólo excusas que uno se inventa cuando las cosas van más rápido de lo que uno puede o esta dispuesto a aceptar.
Pero esta vez mientras nada buscaba, todo paso. Todo paso muy rápido. Ni siquiera lo buscaba y aparecio.
Fue como una revelación. Fue como abrir los ojos, como respirar y ahi estaba aquello que decia buscar, pero que en realidad esperaba no encontrar, pues no sabria que hacer con ello.
Pero estas ahí con tu sonrisa tierna y tu voz de niña buena diciendo lo que peinsas. Siempre la sinceridad ha sido mi punto debil, me desarma.
Mientras veias la pelicula te miraba y pensaba que me detendría esta vez y no encontre la respuesta. Espero no encontrarla.
Sabes a eso que yo soñe y espero esta vez no despertar tan pronto.
Me preguntabas ¿qué canción te dedicaría?
Pues entre mis canciones favoritas me gustaría que escucharas esta:
Polvo enamorado (Luis eduardo Aute)
No le temo a la vida ni a la muerte
cuando siento en mi pecho palpitar tu corazón,
no hay poder en el mundo que consiga
doblegarme por la fuerza a su razón
cuando eres tierra,
cuando soy agua.
No hay misterio que oculte su secreto
cuando siento en tu cuerpo que el principio es el final,
que la vida es el sueño que me acuna
Por tu vientre más allá del bien y el mal
cuando eres tierra,
cuando soy agua.
Y si al fin no somos mas que polvo,
seamos polvo, seamos polvo nada más...
mas polvo enamorado.
No hay becerros de oro suficientes,
ni perfumes de incienso ni coronas de laurel
que consigan sembrarme ni la duda
de alejarme un sólo instante de tu piel
cuando eres tierra,
cuando soy agua.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home