03 agosto 2009

Conversacion

¡Eres un bello cielo de otoño, claro y rosa!
Pero en mi la tristeza asciende como el mar.
Y en su reflejo deja en mis cansados labios
El punzante recuerdo de sus limos amargos.

-Se desliza tu mano por mi agotado pecho;
Lo que ella en vano busca, es un hueco asolado
Por las feroces garras que esconde la mujer.
Mi corazón no busques, fue pasto de las fieras.

Ahora es como un palacio saqueado por las turbas,
Donde beben, se matan, se arrancan los cabellos.
- ¡Flota un perfume en torno
de tu desnudo cuello...!

¡ Tu lo quieres, Belleza, flagelo de las almas!
Con tus ojos de fuego, como fiestas lujosas,
¡Calcina esos despojos que evitaron ls fieras!