La vida es un caracol
Hoy comenzó a llover fuertemente, llegó el invierno. Invierno como aquel en que llovía y nuestros caminos, que de vez en cuando se toparon, terminaron por separarse triste y me atrevería a decir que torpemente.
Hoy irónicamente sentado a tu lado, pensando cómo cambia la vida de un momento a otro.
Siempre he sido muy crítico con mis errores y siento que quizá sobredimensioné algunas cosas, sobre todo cuando ellas no dependieron de ti. Quizá, el hecho de moverme fuera de las situaciones que me acomodaban, me asustó y decidí huir.
Y acá estoy admirando como siempre la tu alegría y tu seguridad. Debo confesar que envidio parte de esas características, pues a veces me son esquivas.
Me alegro que la vida nos dé la posibilidad de olvidar viejos errores y de rescatar del pasado la amistad de personas que han sido, como tu, importantes.
